8/18/2012

Mercedes Mayol, poeta y escritora: "El arte es y debe actuar como la conciencia de la sociedad, debe ser denuncia, concepto, rebeldía y fuerza"

Photo by Julio Colantoni


La conocí un día mientras navegaba por las redes sociales, concretamente en el Facebook. Escribía, y escribe,  poesía en su blog íntimo, “un espacio de sueños”. Mercedes Mayol, Buenos Aires 1966 (Argentina), es autora de “El corazón de Prometeo, una saga de tres novelas; y de los relatos y poemas contenidos en “El libro de las pasiones”, Dexeo Editores.  Esta escritora y poeta también ejerce otras múltiples actividades, desde publicaciones hasta la creación de una fundación que promueve el arte en todas sus manifestaciones: Artesomos.

Si tenemos en cuenta que estamos en la nube, aunque suene poético es navegar por Internet…¿No te parece que es como si volviésemos a otros tiempos?

De alguna manera creo que las cosas se repiten una y otra vez, solo cambian los escenarios y los disfraces de los personajes, los sentimientos son los mismos en todos los seres. El tiempo es relativo decía Einstein y creo que es así, algo como un continum al cual vemos de acuerdo a la realidad que definen nuestros paradigmas, pero todos indefectiblemente estamos hechos de la misma substancia, en toda historia, existen héroes y villanos, el enamorado y el iluso, la pasión y el odio, los sentimientos, son tan antiguos como la raza humana, por lo cual diría que no hemos vuelto a otro tiempo, creo en realidad, que nunca nos hemos movido, pues siempre estamos varados en un presente continuo.

Foto del álbum personal de Mercedes, en una foto de adolescente.

Estuve leyendo en tu biografía que eres hija de obreros, nacida en una barriada de Buenos Aires… y leías, más bien devorabas, libros en total libertad, ¿por ejemplo?

Leía todo lo que estaba a mi alcance, en el colegio los cuentos, historias bíblicas, historietas, todo. No había restricciones en eso, aun cuando la lectura no era algo habitual en mi hogar. Ya siendo mas grande comencé a leer novelas, la primera que leí fue “El pájaro canta hasta morir”, me enamoré de esa historia, luego siguió Drácula, de Bram Stoker, la cual devoré en solo dos noches, la última de ellas bajo las sábanas y con una linterna para que no me retaran por la hora. Así fui leyendo todo lo que había en la casa, y cuando me quedaba sin material, acudía a las enciclopedias buscando lo que fuera de mitología, sobre todo Griega. Siempre tuve una extraña fascinación por los mitos que continuó a lo largo de los años, tal como mi afición a la lectura. Aun hoy es mi actividad favorita, me abstraigo de todo, el mundo se detiene cuando lo hago. Recuerdo un día, tenía unos 12 años mas o menos y estaba leyendo una novela de Lobsang Rampa en medio de una fiesta, y la gente reía y gritaba a mi alrededor, sin embargo yo no me daba cuenta, pues estaba muy lejos de allí, me encontraba en medio de Tíbet con los monjes. Tal es el poder de abstracción que tengo cuando leo, supongo que es similar al que tengo cuando escribo, sobre todo los últimos capítulos de las novelas donde me encuentro más en ese mundo que en el real.

¿Te influyó de alguna manera el haber estudiado de pequeña en un colegio religioso?

Si, no solo en mis pensamientos, sino en mis sentimientos. Estuve pupila en un colegio de monjas durante algunos años, pero no fue una historia trágica, sino mas bien todo lo contrario, fui muy amada y protegida por ellas, sobre todo por una monja en particular a la cual encontré muchos años después. La Madre Rosario. Ellas me enseñaron a creer en que no importa lo que suceda, ni lo que pueda mostrar una persona, en todos existe algo bueno que rescatar. Me regalaron el significado de la fe, que hizo que luego, cuando la vida se puso áspera, siempre creyera que había una luz al final del túnel, nada es oscuridad para siempre, y el bien, siempre triunfa sobre el mal. Eso me ayudo a sobrevivir en trayectos que fueron muy duros.

 ¿Se aprende más de los sentimientos propios o de los libros?

La vida es un aprendizaje, los libros son como sueños dirigidos leí en algún lado, pero son solo eso, lo que vale es lo vivido, de eso se aprende. El fuego que forja el alma proviene de la experiencia. El dolor es un gran maestro y la soledad una gran consejera, si podemos capitalizar lo sufrido, podemos disfrutar de la alegría. Todo es un juego de luces y sombras, una no existe sin la otra, hay que aprender a aceptar ambas para lograr el equilibrio y recordar que lo único permanente es la impermanencia de las cosas. Pretender no sufrir, es aceptar que no podemos ser felices. Luces y sombras. Eludir esto y creer que se puede aprender a vivir de lo que leemos, es una quimera. Es como cuando le decimos a nuestros hijos que le decimos las cosas para que no tengan que vivir las consecuencias que nosotros hemos vivido, y resulta que ellos deben vivir sus propias experiencias para aprender, sucede lo mismo con los libros, algo de lo que el otro vivió en esa historia, seguramente quedó en tu mente, pero lo que en verdad te forja, es escribir en la vida tu propia historia, única y verdadera, en la cual eres el protagonista principal y no el espectador o el lector de la vida de otro.

Foto del álbum privado de Mercedes, en su época de la infancia.

“Me indigno conmigo misma por no indignarme, por no agitarme, por no luchar lo suficiente, por no intentar...”

¿Tienes motivos para estar indignada?

Me indignan muchas cosas, el abuso de poder, los fraudes morales, la gente que usa el bien para disfrazar las malas intenciones, los que usan pequeñas verdades para cubrir una gran mentira. El uso de la inocencia, la depravada indiferencia de los gobernantes y esa tendencia a fomentar la ignorancia, pues un pueblo que piensa no puede ser engañado ni dominado. Me indigno conmigo misma por no indignarme, por no agitarme, por no luchar lo suficiente, por no intentar.

¿Crees que el artista debe de implicarse, comprometerse…?

Sí, una vez, hablando con un amigo fotógrafo, Julio Colantoni, decíamos que el ser artista no es algo que se elige, es una fuerza que te lleva por delante y no te deja opción. La vida comienza a verse desde un lugar extraño, las cosas comunes adquieren un significado profundo, de alguna manera, nos convertimos en los devoradores de pecados de nuestra sociedad, navegamos por lugares a los cuales no nos atreveríamos a entrar no siendo artistas. El arte es y debe actuar como la conciencia de la sociedad, debe ser denuncia, concepto, rebeldía y fuerza. No concibo el arte como algo para una elite, los mejores artistas del mundo son aquellos que salieron de las canteras y despojos de una sociedad enferma y que en algún punto se indignaron lo suficiente como para gritar lo que otros callaban. El concepto estético es importante, pero la interpretación y exposición de la realidad es fundamental para poder crecer como seres humanos, no solo individuales, sino como un todo universal. Esa es para mí la función del arte. Denuncia, conciencia, exposición de las luces y las sombras que componen el alma.

¿Qué te sugiere la frase: ‘El poder nos teme, la revuelta enamora…’?

El poder teme a un pueblo culto, la revuelta enamora el alma de los oprimidos y convierte en héroes a los más débiles. Hay seres que necesitan pisar a otros para sentirse mas grandes pero olvidan que solo son mas altos por el poder de tolerancia del que están pisando y siempre esa tolerancia tiene un límite y cuando esa tolerancia se quiebra, la caída es estruendosa.

El Che Guevara, ¿era más argentino o más de los cubanos?

El Che es el héroe Latinoamericano. No se puede limitar los ideales de un hombre con semejantes principios y convicciones. Fue parte fundamental de la revolución Cubana, es verdad, pero el Che hubiese reaccionado de la misma manera ante la injusticia y la opresión de cualquier pueblo de Latinoamérica. Era un hombre de una sola palabra y fiel a sus convicciones. El Che es Latinoamericano.


Julio Cortazar

 “Si, sé que hubiese sido tu amante, que te habría permitido entrar y romperme el corazón en mil pedazos..”

 ¿Qué me dices de Julio Cortazar?

Con Cortazar tengo un romance atemporal, lo había leído en la secundaria un poco obligada, y soy rebelde por naturaleza, no respondo demasiado bien a lo impuesto de modo que no le presté mayor atención. Pero hace un tiempo, por una exposición que hicimos en Funes y La Maga con la Fundación, me vi en la necesidad de investigar y leerlo mas en profundidad, y tuve una experiencia arrolladora, me enamoré perdidamente de su intensidad y tuve la plena certeza, de que, hubiese sido su amante. Esta certeza casi extrasensorial, me empujó literalmente a escribirle una carta, pues sentí un vacío en mi alma al saber que ya no existía la posibilidad de encontrarlo. Fue muy intenso.

La carta comienza así y resume lo que siento por Cortazar:

 “Hoy te encontré para darme cuenta que te había perdido.
Estabas allí, en esas páginas que no supe ver en mi adolescencia,
quizás por que Dios me protegió de amarte en aquel entonces,
por que sé que si te hubiese visto, te habría encontrado.
Si, sé que hubiese sido tu amante,
que te habría permitido entrar y romperme el corazón en mil pedazos.
Que hubiésemos sido aquellos que se aman y se odian sin poder olvidarse.
Que las noches nos hubiesen encontrado desnudos,
sudorosos y fumando un cigarrillo en la penumbra,
mientras la melancolía de un final glorioso nos arremolinaba uno en brazos de otro.”

Mercedes Mayol investiga, tiene una Fundación, un blog de poesía, tres libros, dos novelas y uno de poesía; dos hijos, ¿no me vas a decir de dónde sacas el tiempo?

No lo sé, podría decir que aprovecho los momentos libres y me organizo, pero la verdad es que me muevo por intuición. Mi hijo ya es grande y tiene su propia vida, la mas pequeña tiene solo diez años, y aprovecho el tiempo que esta en la escuela para escribir o hacer ciertas actividades, luego tengo ayuda de mis amigos y mi familia que me apoyan y alientan en lo que hago. Los obstáculos son para mí un desafío, si me preguntan ¿Puedes? No puedo decir que no, hasta no haberlo intentado y siempre intento antes de decir no puedo. Me gusta crear, no solo en la literatura, sino en la vida real, crear oportunidades y las oportunidades me crean a mi. La vida es una, no hay ensayos ni segundas vueltas. Es ahora, en este instante…lo que no vives en este instante, lo pierdes. Quisiera llegar al final y poder decir…Me confieso culpable de haber vivido con intensidad cada segundo que me fue otorgado, nada he desperdiciado y de todo he aprendido.

Buenos Aires. Photo by Israel Paketh 
 Me hablabas de que el problema de los argentinos es que carecen de raíces, y escribiste un poema: ‘La hija de Babel’…

Un amigo, me pidió hacer un texto corto sobre raíces ancestrales. Luego de dos días de intentar escribir sobre el tema, me dí cuenta de que no lograba conectarme, que sentía como un vacío en el cual caía una y otra vez. Fue entonces que comprendí que en verdad, somos una raza nueva, nuestra sangre está compuesta por una mezcla de diferentes etnias y culturas, los inmigrantes que llegaron aquí durante la guerra, venían pero siempre con la intención de regresar a su patria, no había un sentimiento de arraigo. En mi familia por ejemplo, hay sangre española, italiana, francesa, catalana, y Dios sabe cuanta mezcla mas, de modo que…donde está mi tierra, donde se encuentran mis raíces ancestrales?...Me pregunté entonces, quienes somos? Por que venimos de muchos lugares y de ninguno. Fue muy movilizador, y parada en ese lugar de desarraigo sentí la necesidad de escribir La hija de Babel.

¿Eres como un ‘puente sobre aguas turbulentas’?

A veces puente, a veces agua. Nadie está siempre en el mismo lugar. Somos una tormenta en formación continua, un devenir de emociones constante. La vida nos arrastra en esa marea de sentimientos que es lo que nos hace humanos, son pocas las veces en las cuales puedo detenerme y ser solo puente, una observadora objetiva de lo que sucede, es mas, no creo poder observar algo sin que me afecte de un modo u otro. Puedo elegir intervenir o no, pero no puedo abstraerme de mis sentimientos. Soy permeable y vulnerable, negar eso, es negar mi condición de humana.

Amanece en Buenos Aires, ¿qué se te ocurre escribir?

A veces escribo sobre la vida, sobre lo cotidiano, sobre la luz que se filtra por mi ventana, sobre la gente. Me gusta mucho escribir sobre los sentimientos, pero depende el momento y lo que me encuentre viviendo en ese instante. Puede ser romance, o un pensamiento sobre la vida misma, sobre las relaciones, sobre mis sentires, debilidades y fortalezas. Pero soy mas de atardeceres que de amaneceres.

¿Todo es más fácil desde que existen las redes sociales?

 Si, mucho mas fácil, en todos los sentidos. Hoy acercarse a una editorial, es algo sencillo, lo buscas, lo encuentras, envías el manuscrito por mail y ya. Conocer gente de otros países y otras culturas es una cosa sencilla, el mundo esta al alcance de la mano con un solo click. La información (y también la desinformación) vuelan a la velocidad de la luz. Para mi, que no miro tv ni escucho radio, es una conexión necesaria para saber la realidad que me circunda. Internet es un medio, una herramienta maravillosa si se sabe usar. Pero también puede ser un modo de evadir la realidad. Todo depende del usuario y lo que haga con ese medio. La libertad exige responsabilidad.

 (Bal Ferrero para el Globalista Reporter)

http://mercedesmayol.blogspot.com/ 
http://fundacionartesomos.blogspot.com/

Poema de Mercedes Mayol












La hija de Babel, entonces escribí esto…

En mi pecho anidan las voces del universo…
Soy la hija perdida de Babel buscando a su padre, el hijo del viento…
Cuál es el lenguaje que canta mi alma?
Cuál es el latido que mi sangre clama?
Dónde está la tierra de mi corazón cansado…
Mis Dioses, mi templo, mi sueño olvidado…?
Hacia dónde voy? Y de dónde vengo?
Hoy no sé… donde retornar…
 
(Mercedes Mayol)