7/30/2010

Yo viví el desastre del Loveparade/por Alvaro Blanco Kröger

"Para mi fue la primera vez que iba a uno, me lo propusieron unos amigos y me pareció interesante vivir esa experiencia. No nos pillaba muy lejos así que me informé para saber lo que nos iba a esperar mas o menos"

 


































Loveparade, un festival multitudinario
Loveparade es un festival abierto a toda la gente, gratuito, multitudinario (un millón de personas, como en las últimas ediciones que se celebraron en Dortmund y Essen sin contar las de Berlín). Quizás por ello nos esperábamos, tras haber visto que se iba a celebrar en una vieja estación, que el sitio iba a estar acondicionado mucho mejor después de la experiencia de veinte años de Love Parade.
Llegamos tarde. Salimos a las 5.30 de Evreux (Francia) en coche y llegamos más tarde de lo esperado, nos encontramos tráfico poco antes de llegar (obras al parecer). Aparcamos en el MSV Arena que estaba habilitado para ello sobre las 13.20 mas o menos y nos preparamos, comimos algo, nos tomamos unas copitas de calimocho (muy español todo), y tiramos para el lugar a eso de las 14.30.
Nosotros seguíamos al gentío, todo estaba muy ambientado y con mucho movimiento. Después de un buen rato andando llegamos a una calle donde cada vez había mas gente hasta que ya no se podía avanzar más. La gente estaba subida en las farolas, en las paradas de los tranvías. De un lado había una valla metálica de reja cubierta con plástico, no se veía lo que había al otro lado, que nos separaba de las fachadas de los edificios junto a la calle; y al otro estaba un número importante de policías que más que eso parecían militares, iban de uniforme verde. De vez en cuando por los altavoces decían algo en alemán, y yo que tengo el alemán ‘oxidado’ pues no me enteraba de nada. No sabíamos porque estaba ese mogollón de gente ahí parado, parecía como si el festival fuera a pasar por aquí y estábamos alucinando de la cantidad de peña que había ya. Al parecer, me enteré después, el cortejo de autobuses con Djs entró al recinto a eso de las 15horas y que luego cerraron el acceso. Esto explicaría el porque toda esa gente no avanzaba).
Total, la cosa no estaba clara, no sabíamos lo que pasaba; entendí que decían por megafonía de que volviéramos o algo así, aunque me pareció absurdo siendo una Loveparade y al que se supone que asisten hasta millón y medio de personas...
¿Volver, a dónde?
Enseguida me di cuenta de que el acceso no estaba señalizado por ninguna parte, todo el mundo se dejaba llevar por la gente. ¿Dónde va Vicente? Donde va la gente'. Así que ahí estuvimos esperando a ver como pasábamos, incluso de vez en cuando avanzábamos un poco, nos adentrábamos como podíamos. A unos 10 metros se giraba a la derecha y a otros 15 metros había un control de prohibición para impedir la entrada de botellas de cristal. Tardamos una hora y media hasta poder pasar este acceso. En general el ambiente era festivo, si apenas incidentes.
Un primer túnel de techo plano
Pasamos un primer túnel de techo plano que correspondía a la carretera de acceso al recinto que pasaba por arriba reservada para las ambulancias; luego un segundo puente, este abovedado. El camino estaba lleno de gente pero se accedía con fluidez, había espacio, y gente que empezaba a colarse empujando las vallas de los lados y que escalaban la pendiente aguda de tierra y de hierbas. En el siguiente túnel que pasamos se volvió a parar la gente, de nuevo estábamos bloqueados. Nos fuimos por el lateral de la derecha porque se podía avanzar un poco, pero pasamos un rato largo dentro del túnel. El aire estaba cargado, yo que soy alto lo percibía así que para alguien mas bajito debía resultar algo agobiante después de estar un rato ahí. Finalmente logramos pasar el túnel y llegamos a un área abierta antes de llegar a otro túnel, en este caso más amplio que el anterior y que al aparecer fue donde se produjo todo, era el área de acceso al festival, porque nosotros no sabíamos por donde se accedía realmente, no estaba indicado. Todo era un lío de túneles y en los cuales no sabías a donde dirigirte. Lo supusimos porque al llegar hacia la boca del otro túnel la gente venía también por ahí en dirección contraria a la nuestra; es decir, que había dos accesos por túnel que llegaban al área de acceso, el otro lado estaba menos saturado de gente. Había gente escalando torres de luz para acceder al recinto a cada uno de los lados. Me pareció raro que la policía no lo impidiese, creyendo que había un control de acceso y que se lo estaban saltando. Mas aun cuando además la policía les ayudaba a pasar la vaya en un momento dado. También vimos una estrecha escalera por donde estaba accediendo gente de la que se habla en todos los medios.
“Era demencial lo que estaba ocurriendo, aquello era una ratonera”
Yo iba delante guiando nuestro grupo de seis, todos españoles que trabajamos en Francia, y al rato ví que todo estaba saturado de gente y que era absurdo querer pasar por ahí. Nos fuimos por la derecha de nuevo mientras ya veíamos a la policía y gente de seguridad que empezaba a tomar parte en el asunto. La gente ayudaba a subir por la escalera a las personas atrapadas para que se desatascase la aglomeración. Les hacían subir rápido. Era demencial todo lo que estaba ocurriendo, aquello era una ratonera. Empezamos a ver que subían a una chica que al parecer se había desmayado, luego otra... Mas tarde un amigo de nuestro grupo me dijo que vio un policía que gritaba desde arriba señalando la zona a donde nos dirigíamos, diciendo a la gente que se fuera por el lado por el que se podía acceder. Cruzamos vallas y vallas, y seguimos cabía el fondo de una rampa. Decidimos no quedarnos a ayudar ya que no tenía mucho sentido que siguiéramos bloqueando todo el acceso y dificultaríamos todavía más el paso al resto de las personas.
“Nos enteramos a las 20:30 por sms, ya hablaban de diez muertos”
En ningún momento fuimos conscientes realmente de la situación, no sé, me parecía algo irreal, estaba alucinando con lo que estaba viendo, no pensamos que la falta de organización, que ya se nos hizo evidente antes de lograr pasar el primer acceso, llegara al punto de generar una situación de peligro. Yo no estuve en el lado donde se acumulaba la gente y que es donde estarían atrapados, yo pude moverme con mis amigos, poco a poco, pero nos movíamos. No fui consciente en ese momento de que en el otro lado las cosas no eran tan fáciles. Nos enteramos sobre las 20.30 por sms que enviaron a mis amigos interesándose por ellos, también ya hablaban de diez muertos, lo que nos pareció del todo surrealista. La música seguía sonando. Fue ya a las 23.30 p.m. cuando anunciaron que se terminaba la Loveparade, lo supimos al preguntar a uno de seguridad que David Guetta no iba a tocar por lo sucedido y cuando pasamos por la rampa y vimos las ambulancias y las mantas térmicas de emergencias por el suelo, no se si algún cuerpo aun estaba esperando ser levantado por el juez... Cuando todo esto cobro realidad cuesta que te entre en la cabeza que algo así pudiera suceder.

Alvaro, en el centro de la imágen, y sus amigos en el Loveparade
 ¡¡Que chapuza de organización del Loveparade!!
Así lo he vivido yo. Las preguntas que me hago son las que se hace todo el mundo, ¿cómo se pudo autorizar la celebración de un evento así en un lugar cerrado y limitado, con un acceso así, y solo uno? Que locura! Por otra parte el lugar era un asco, lleno de piedras y tierra negra, polvoriento. Todo el mundo tenia, no solo los pies negros, sino las piernas, incluso en la cara teníamos polvo negro de la estación. ¡¡Que chapuza de organización del Loveparade!!
Report: Alvaro Blanco Kröger