4/30/2010

O Fortuna (Carmina Burana)

Introducción y traducción

Carmina Burana es una cantata escénica del siglo XX compuesta por Carl Orff entre 1935 y 1936 utilizando como texto algunos de los poemas medievales de Carmina Burana. La obra se compone principalmente de versos en latín aunque cuenta con fragmentos en alemán y provenzal antiguo. Su fragmento más conocido es el O Fortuna, que constituye la primera parte del preludio y que se repite al final de la obra
Orff subtituló la composición: Cantiones profánae cantóribus et choris cantándae comitántibus instrumentis atqüe imáginibus mágicis (en español: ‘canciones laicas para cantantes y coreutas para ser cantadas junto a instrumentos e imágenes mágicas’.

El término procede del latín cármĕn carminis, ‘canto’ o ‘cántico’, y burana es el adjetivo gentilicio que indica la procedencia: ‘de Bura’ (el nombre latino del pueblo alemán de Benediktbeuern). El significado del nombre es, por tanto, ‘Canciones de Beuern’.
En estos poemas hace gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza y con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos nos dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en los siglos XVIII y segunda parte del XIX acerca de la Eda Media como una “época oscura”.
En los Carmina burana se satirizaba y se criticaba todas las clases de la sociedad en general, especialmente a las personas que ostentaban el poder en la corona y sobre todo en el clero. Las composiciones más características son las Kontrafakturen que imitan con su ritmo las letanías del Antiguo Evangelio para satirizar la decadencia de la curia romana para construir elogios al amor al juego, sobre todo, al vino, en la tradición de los cármina potoria. Por otra parte narran hechos de las cruzadas, así como el rapto de doncellas por caballeros. (Fuente: Wikipedia)

FORTUNA, EMPERATRIZ DEL MUNDO
Oh, Fortuna

¡Oh, Fortuna,
como la luna,
de condición variable,
siempre creces
o decreces!
La detestable vida
primero embota
y después estimula,
como juego, la agudeza de la mente.
La pobreza y
el poder
los disuelve como al hielo.
Suerte cruel
e inútil,
tú eres una rueda voluble
de mala condición;
vana salud,
siempre disoluble,
cubierta de sombras
y velada
brillas también para mí;
ahora, por el juego
de tu maldad,
llevo la espalda desnuda.
La suerte de la salud
y de la virtud
ahora me es contraria;
los afectos
y las carencias
vienen siempre como cosa impuesta1.
En esta hora,
sin demora,
impulsad los latidos del corazón.
el cual, por azar,
hace caer al fuerte;
¡llorad todos conmigo!

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