9/18/2009

El Lenguaje es la conciencia real, práctica...

El lenguaje es la conciencia real, práctica, existente también para otros seres humanos, la realidad inmediata del pensamiento. Surgió del trabajo y para ponerse de acuerdo en él". -Karl Marx y F. Engels-.

“Las palabras son como minúsculas dosis de veneno que pueden tragarse” -Vicente Romano-
autor del libro "La intoxicación lengüística. El uso perverso de la lengua".
El lenguaje permite la comunicación social y, con ella, la realización lingüística de las relaciones sociales. La palabra es un regulador importante de los procesos psíquicos del comportamiento.
El lenguaje sirve para la formulación de enunciados comunicativos. Es expresión, llamamiento y orientación (K. Bühler). Transmite una situación o una intención del comunicador, influye en el receptor y comunica algo sobre estados de cosas y relaciones. Más allá de las funciones que le atribuye K. Bühler (expresión, actuación y orientación), la palabra desempeña una doble función: como representación y como regulación.
Si bien es el trabajo el que modifica las condiciones sociales, el lenguaje es el instrumento utilizado para acelerar o frenar el cambio de esas condiciones. A través de la comunicación, del intercambio de informaciones, los seres humanos toman conciencia de sus experiencias, que contrastan con otros al expresarlas. La primera toma de conciencia se efectúa en el pronunciamiento del mundo, como decía Paulo Freire. Así, por ejemplo, cuando las experiencias son dolorosas o insatisfactorias y se expresan, el dolor, la insatisfacción, puede pasar de la resignación a la provocación, a la exigencia de eliminar la causa del sufrimiento. La comunicación es necesaria para la verificación del conocimiento y el acuerdo en la modificación de las condiciones sociales. En este sentido, la fuerza de convicción de las palabras reside en su concordancia con la realidad.

El lenguaje le da forma al mundo. La palabra es el primer ejercicio del poder (in principium verbum erat).Pero, como es bien sabido, el lenguaje permite también frases y razonamientos contradictorios o absurdos.
La formulación de una noticia esencialmente mala de modo que parezca buena es lo que en política se ha llamado siempre retórica. Hoy día, cuando las malas noticias se acumulan, se hace imprescindible aplicar la fuerza embellecedora y encubridora del lenguaje político.
El lenguaje lo revela todo. El siguiente pasaje de Alicia en el país de las maravillas: “ Cuando uso una palabra”, dijo Humpty Dumpty en un tono de voz muy superado, ‘ésta quiere decir lo que quiero que diga, ni más ni menos.’ ‘La pregunta es’ – insistió Alicia- ‘si se puede hacer que las palabras puedan decir tantas cosas diferentes.’ ‘La pregunta’ dijo Humpty Dumpty, ‘es saber quién es el que manda … eso es todo.”
(del libro del profesor Vicente Romano “La intoxicación lingüística. El uso perverso de la lengua”. Editado por El Viejo Topo)