9/10/2009

'Tengo una pistola', una novela para mentes inquietas que aborda el mundo de una generación virtual

Cascaradenuez, el nick de un joven de veinticinco años que se dedica a diseñar páginas porno y lleva diez años sin salir de casa. Este hikkikomori pasa la mayor parte del día descargando películas y música que nunca llega a ver u oír, duerme abrazado a su ratón óptico para poder conciliar el sueño y únicamente se comunica con el mundo a través de Internet, con la excepción de un atípico psicólogo que acude a su casa para tratarlo sin mucho éxito.

Enrique Rubio explora con grandes dosis de humor y ternura las relaciones con el mundo de una generación que tiene a su alcance todo lo virtual, pero mucho más lejos todo lo real, haciendo hincapié en la sobreinformación y saturación audiovisual a la que estamos expuestos diariamente.




La singularidad de esta obra reside, en primer lugar, en los temas que aborda: psicología, genética y, sobre todo, la tecnología 2.0. En segundo lugar, casi toda la novela se desarrolla a través de Internet, en forma de emails y chats que son reproducidos tal y como habitualmente aparecen en la pantalla del ordenador. Esta hábil apropiación de un formato foráneo al ámbito del libro impreso basta para suscitar el interés del lector. En palabras del autor, la novela presenta "el mundo que ve una persona de mi generación".
En la novela confluyen otras muchas influencias provenientes del cine, la música y la literatura. Entre las influencias literarias y psicológicas del autor caben destacar reminiscencias a Charles Bukowski , Chuck Palahniuk, autor de obras como El Club de la Lucha, y Pedro Jara, psicólogo y autor de la obra de culto La Adicción al Pensamiento, aún no publicada en España. (G.R.)
(En la web www.tengounapistola.com podréis encontrar algunos capítulos de la novela)

9/06/2009

Las sátiras de Roberto Benigni sobre 'Il Cavaliere'

“¿Silvio pero por qué no me has invitado a tus orgías?”
Repubblica, a L'Unità, dicen cosas verdaderas, ojalá fueran falsas, pero no, son verdaderas", dice Benigni."¿Silvio pero por qué no me has invitado a las orgías? Todos desnudos, y pasan cosas extraordinarias, hay gente vestida de Papá Noel, hay quien hace el amor con una muñeca inflable, otros con las ovejas... Incluso Emilio Fede ha sido visto haciendo el amor con una oveja inflable"…

Benigni: “Yo hablo de las cosas públicas, de las putas, de las chicas, de las escorts”
"Silvio, yo no me ocupo de tus cosas privadas, de la crisis, de la Constitución, de la ética. Esos son hechos privados. Yo hablo de las cosas públicas, de las putas, de las chicas, de las escorts. En fin, Silvio, hay bastantes parados, ¿por qué no les regalas algunas escorts también a ellos...".

Dante y los intelectuales italianos
"Igual que tenemos a Fabio Massimo el temporizador, o a Alejandro Magno El Conquistador, ¡él quiere pasar a la historia como Silvio El Follador! Así que os lo digo yo: ¡bajo cuerda él ha pagado a las prostitutas para que hablaran! Quiere que todos conozcan su potencia sexual, tiene 73 años".

El enfado y la querella de ‘Il Cavaliere’
"… Se ha enfadado porque han escrito que tiene problemas de erección. Pero para demostrar que dice la verdad, tendrá que mostrarlo delante del juez, y os aseguro, yo que tengo los mismos problemas: delante del juez es dificilísimo tener una erección".

La noche de Patrizia D'Addario
"Hay grabaciones con fotografías, pero él lo niega, dice que no, que lo puede jurar sobre sus hijos. Pero, si jura en falso sobre la cabeza de sus hijos, hace falta preguntarse: ¿de quién son sus hijos?".


La entrevista con La Repubblica

“Habría respondido las preguntas de La Repubblica si hubiesen sido: '¿Cómo estás?' 'Bien' '¿Qué haces mañana?'... Así, sí habría respondido".

El cumpleaños de Noemi
"Primero dijo que el padre de Noemi era el chófer de Craxi; luego, que era el cocinero de Berlinguer. Oh, la satiriasis es la enfermedad más bonita que existe, ojalá me pasase a mí. Al principio él quería contar que tiene toda esa potencia sexual. Clinton lo negaba, él lo quiere contar. Luego a las escorts les convierte en concejalas, en parlamentarias europeas, no digo ya en ministras. Vete con las escorts, al final las pagamos nosotros. ¿Y por qué no las pagas tú, con todo el dinero que tienes?".
(Fuente: El País)