2/01/2009

BlogdeCine/ Secuencias mágicas


Charlot en 'Tiempos modernos'

Nos permiten que recojamos este 'cuento' que publica blogdecine, sobre todo por la belleza del recuerdo de esta fantástica película, una de tantas de mis favoritas, del genial Charles Chaplin, y por la crisis que vivimos desesperadamente. Es tiempo de vivir es tiempo de analizar.

‘Yo, Fatty‘, la biografía del propio ‘Fatty’ Arbuckle al referirse a Charles Chaplin lo hace siempre como ese pequeño cómico inglés de gran talento, que le impresionaba por la cantidad de veces que ensayaba hasta tener perfecta sus secuencias. Y es que era un perfeccionista. Cuando Chaplin se metió de lleno en la realización de películas, el tiempo de preproducción, rodaje y montaje del mismo le llevaba bastante tiempo, algo fácil de entender cuando era creador absoluto de todo lo que tuviese que ver con su película. 

‘Tiempos Modernos‘ (1936) calificada de crítica social sobre el sueño americano, no es más que un canto al optimismo frente a los duros momentos de la época. En realidad, con el auge del sonoro, lo que quería Chaplin era rendirle un homenaje sentido a su gran creación, a ese Charlot que nunca dijo una palabra en pantalla, y que pese a las penurias siempre trataba de salir adelante con alegría. Representaba, y eso lo llevaba el propio Chaplin sobre sus espaldas, la ilusión del hombre bueno y con un corazón noble que siempre se reponía de las desgracias. Así que no es de extrañar, que con todo el tiempo que dedicaba a preparar sus películas, unido a su inmenso talento, ‘Tiempos modernos’ tengan tantas secuencias a destacar, empezando por la de la fábrica, la crisis del Charlot obrero, y ese viaje por las tripas del capitalismo que suponen su tránsito por los engranajes de la máquina…

‘Tiempos modernos’ si destaca por algo es porque incluye la única escena en la que Charlot personaje habló en el cine, y hasta ahí Chaplin estuvo sobrado de talento. Siendo icono del cine mudo, cantó en vez de hablar, y no en inglés sino con palabras inventadas, incomprensibles, como si realmente diera igual que hablase o no, insinuando que el talento no dependía de la llegada del sonoro. 

En el filme se incluyeron algunos efectos sonoros como música, cantantes y voces provenientes de radios y altavoces, así como la sonorización de la actividad de las máquinas. Pese a eso, Chaplin se mantuvo fiel a la idea de que sus personajes y Charlot (recordemos que en realidad el personaje y más en concreto en esta película es The Tramp o El Vagabundo) no hablasen. La combinación puede resultar extraña, aunque por el contrario lo que consiguió fue gran expresividad de todos sus actores, todos sus movimientos están medidos al detalle.

Tal como está estructurada la película, con esa introducción tan particular del sonoro y el hecho de que sus personajes estén mudos, que el objetivo real de Chaplin es ir preparando el camino, y para que los espectadores vayamos haciéndonos a la idea: en algún momento de ‘Tiempos modernos’ Charlot va a hablar. Que por fin, los millones de admiradores del personaje van a oír su voz. El acontecimiento, por único, sucede al final del film y con sorpresa. (blogdecine.com)

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