9/10/2008

Objetivo: el bosón de Higgs, la pieza que falta del 'puzzle' subatómico


Desde esta mañana trillones de partículas han empezado a rodar por un anillo circular subterráneo de 27 kilómetros a una velocidad cercana a la luz. Alcanzarán esa velocidad -aunque aún no- gracias a la presencia de 9.300 imanes superconductores. A pleno rendimiento, colisionarán unos 600 millones de veces por segundo.
La busqueda de la partícula de Dios
La busqueda es para encontrar algo muy pequeño, una partícula que dura una infinitésima de segundo, pero sin cuyo concurso no habría sido posible, por este orden, ni la masa, ni los planetas, ni la vida.

La partícula en cuestión se llama bosón de Higgs, y es conocida como la partícula de Dios que no ha sido nunca detectada con los aceleradores existentes y sin la cual la comunidad científica no encuentra explicación a que las partículas puedan adquirir masa.

Según la teoría del investigador escocés Peter Higgs, en sus colisiones algunas partículas chocan con una especie de éter que le proporciona la masa necesaria para que se produzca la materia. Sin ella, la Física Teórica no se explica por qué no salen disparadas o, simplemente, se disuelven.
Sin embargo, para conseguir crearla era necesaria una tarea casi titánica: elaborar un escenario similar a los momentos inmediatamente posteriores al Big Bang generando una cantidad de energía similar para que nazca esta partícula. Luego, acondicionar los detectores necesarios -cuatro- que registren todo lo que sale de la zona de colisión.
El resultado es el LHC (Gran Colisionador de Hadrones, en castellano), ubicado en un túnel 100 metros bajo tierra entre Suiza y Francia, en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), un organismo europeo propiedad de 20 estados, entre ellos España.

Con el acelerador se estudiarán las colisiones de partículas a energías nunca alcanzadas. El objetivo es avanzar en la comprensión del universo para descubrir de qué está hecho y cómo se constituyó.



El LHC está ubicado en un túnel subterráneo con una circunferencia de 27 kilómetros a 100 metros bajo tierra en la frontera franco-suiza cerca de Ginebra. Es la máquina más potente y más compleja que el mundo ha visto. En él se harán colisionar protones a velocidades próximas a la de la luz para recrear las condiciones instantes después del 'big bang' que dio origen al universo hace 13.700 millones de años.
fuentes: RTVE.com; CERN/Swissinfo)
más información:
National Geographic

9/09/2008

Relación entre personalidad y preferencias músicales


Músicos en Praga. Photo: Globalista Reporter
Los que escuchan música clásica y jazz son creativos, los aficionados al pop son trabajadores, y los que disfrutan un montón con el heavy metal son tipos amables y creativos que están a gusto consigo mismos. Según el estudio, el más grande jamás realizado sobre los gustos musicales de los individuos y su carácter, del profesor Adrian North de la Universidad escocesa Heriot-Watt, que afirma que existe relación entre la pesonalidad y las preferencias musicales.

"La gente suele definir su sentido de la identidad a través de sus gustos musicales, llevando un tipo de ropa determinado, yendo a ciertos pubs, y utilizando determinadas jergas. No es sorprendente que la personalidad deba estar relacionada también con las preferencias musicales", dijo North.
Los investigadores han venido diciendo durante décadas que los fans del rock y el rap son rebeldes, y que los aficionados de la ópera son acomodados y educados", añadió.

"Pero esta es la primera vez que una investigación ha mostrado que la personalidad conecta con los gustos de una amplia gama de estilos musicales".

El estudio concluyó que los aficionados al jazz y la música clásica son creativos y tienen un buen nivel de autoestima, aunque los más mayores son mucho más sociables mientras que los más jóvenes son tímidos.
Los amantes de la música country son al parecer trabajadores y tímidos; los aficionados del rap son extrovertidos y los amantes de la música indie necesitan más autoestima y no son muy afables.
La música soul hace que la gente que le gusta este estilo de música se puedan sentir animados porque el estudio dice que son creativos, sociables, amables, a gusto consigo mismos y tienen un alto nivel de autoestima.
En referencia a los que van conduciendo un potente deportivo y con la música a toda pastilla, el profesor explica que: "A los que eligen escuchar algo para excitarse, la música vigorosa les ofrece más posibilidades de conseguirlo, dice, mientras que los que prefieren sonidos relajantes tienden a bajar el volumen". -Informa Reuters-
Más sobre el tema en la web http://www.peopleintomusic.com/.

9/08/2008

La cultura según el presidente de la Fnac

Christophe Cuvillier: "La cultura que no se vende no permite vivir a los artistas"
"La cultura está dentro del mundo del consumo, Cultura y consumo son conceptos compatibles. La cultura que no se vende es muy interesante, pero no permite vivir a los artistas".
"Del pasado troskista de la Fnac mantenemos el respeto por el cliente"
-fuente: Negocios-