12/01/2007

CO2 y Velázquez en el Prado

Navidad, ¿con luces o sin CO2?
Madrid y Barcelona se llevan la palma de emisión de gases efecto invernadero a la atmosfera por el alumbrado navideño.

Los ayuntamientos de nuestro país gastarán en alumbrado navideño 30 millones de kWh, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético, que provocarán la emisión de más de 10 millones de kg de CO2 (dióxido de carbono) causante del cambio climático. "Mientras que en Madrid se consumirán 2 millones de kWh y se mandarán a la atmósfera 670.000 kg de CO2, en Barcelona se consumirán 280.000 kWh y se emitirán a la atmósfera 94.000 kg de CO2", ha denunciado Ecologistas en Acción.

"Comparando estos derroches con lo que consumen de media los hogares, nos encontramos con cifras escandalosas: el consumo de las luces navideñas de Madrid equivale a lo que gastan en un mes 6.700 hogares, y el consumo de la iluminación navideña de Barcelona equivale a lo que gastan en un mes 940 familias"-añade la asociación ecologista-

Desde el colectivo ecologistas se insiste en que "abruma pensar la cantidad de energía que puede llegar a consumirse de un modo tan superfluo en todo el mundo desarrollado durante estas fechas". Ecologistas en Acción dice que "aunque los recibos de la luz los paga cada ayuntamiento, y al final cada ciudadano, la factura medioambiental en forma de cambio climático, lluvia ácida, residuos nucleares o contaminación la paga todo el planeta".

11/30/2007

Atocha, escenario de amor chino


















Globalista Reporter

Según el feng-shui chino estamos en la estación de bodas, así que orientales que se les ocurra casarse durante otra época del año pueden tener un trágico futuro…

En realidad los novios chinos solo quisieron posar para las fotos del albúm en un lugar transitado y diferente; es como si hubieran elegido la stación de los trenes de alta velocidad, Atocha de Madrid, por el espeso y húmedo paisaje de sus plantas trópicales. Lo cierto es que como si del rodaje de una película se tratase la pareja, acompañada por algunos invitados y familiares, incluidos los padrinos, paseaba su amor por el laberinto de pasajeros que circulaban de un lado a otro, aunque los más tranquilos contemplaban las escenas sentados y volviéndose admiradores del amor que se prometían, en las imágenes, los recién casados aplaudieron como si hubiesen estado presentes en la invitación de la boda.
Es cierto que según la tradición china hay que casarse, la novia en este caso, con un vestido rojo; no fue así y ella vestía de blanco y el novio idem de lo mismo. En China se asocia al rojo con la felicidad, el éxito, la fortuna, la fidelidad y la prosperidad. Quizás la inclinación popular por este color provenga del ancestral culto al sol, Las nupcias chinas contienen el principio filosófico chino de "la armonía entre el cielo, la tierra y la humanidad", así como la aspiración a la felicidad. Y es que toda boda ha entrañado desde la antigüedad algo más que un enlace de dos personas. La misma relaciona a dos familias, e incluso a toda sociedad, de ahí todo el protocolo que conlleva la misma. La participación de parientes y amigos es una manera de consolidar la formalidad de la unión.