11/30/2007

Atocha, escenario de amor chino


















Globalista Reporter

Según el feng-shui chino estamos en la estación de bodas, así que orientales que se les ocurra casarse durante otra época del año pueden tener un trágico futuro…

En realidad los novios chinos solo quisieron posar para las fotos del albúm en un lugar transitado y diferente; es como si hubieran elegido la stación de los trenes de alta velocidad, Atocha de Madrid, por el espeso y húmedo paisaje de sus plantas trópicales. Lo cierto es que como si del rodaje de una película se tratase la pareja, acompañada por algunos invitados y familiares, incluidos los padrinos, paseaba su amor por el laberinto de pasajeros que circulaban de un lado a otro, aunque los más tranquilos contemplaban las escenas sentados y volviéndose admiradores del amor que se prometían, en las imágenes, los recién casados aplaudieron como si hubiesen estado presentes en la invitación de la boda.
Es cierto que según la tradición china hay que casarse, la novia en este caso, con un vestido rojo; no fue así y ella vestía de blanco y el novio idem de lo mismo. En China se asocia al rojo con la felicidad, el éxito, la fortuna, la fidelidad y la prosperidad. Quizás la inclinación popular por este color provenga del ancestral culto al sol, Las nupcias chinas contienen el principio filosófico chino de "la armonía entre el cielo, la tierra y la humanidad", así como la aspiración a la felicidad. Y es que toda boda ha entrañado desde la antigüedad algo más que un enlace de dos personas. La misma relaciona a dos familias, e incluso a toda sociedad, de ahí todo el protocolo que conlleva la misma. La participación de parientes y amigos es una manera de consolidar la formalidad de la unión.

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